
Los relatos de viaje no son simples crónicas de lugares visitados. Son ventanas que se abren para mostrar lo que se ve, sí, pero también lo que se siente, lo que se aprende y lo que invita a reflexionar cuando uno se deja tocar por lo vivido.
Aquí no encontrarás listas de “qué ver en…” ni recopilaciones rápidas de “10 cosas que no debes perderte”. Mis relatos buscan ir más allá de la superficie y la postal: son historias que nacen de la fusión entre información y emoción, entre datos contrastados, anécdotas, voces locales y reflexiones personales que los viajes me despiertan a cada paso. Experiencias que me transforman y me invitan a pensar más allá.
Por eso, muchos de mis relatos dan espacio a las voces de quienes habitan los lugares y celebran sus fiestas, a esas personas que, con su mirada, nos ayudan a comprender mejor una cultura, una tradición o una celebración… ofreciéndonos las claves para adentrarnos en la identidad de un pueblo.
Leer estos relatos es viajar dos veces: conmigo, a través de mis palabras y reflexiones, y con quienes me abrieron las puertas de su historia… y de su alma.